Hace poco llevamos a la casa una agenda de RumbaCaracas, como era de esperarse esta agenda está llena de publicidad y traía de regalo dos condones. Dejamos la agenda tal y como la trajimos en la mesa de la sala y ahí quedó hasta que Sophía notó su presencia y la curioseó, por supuesto le llamaron la atención los condones y no tardó en comentarme:
- Mami, caramelo, ¡mmmm!
- No mi amor, eso no es caramelo, es un condón (de los más didáctica, yo)
- ¡Mmmm! Condón, rico...
- No cariño, eso no se come (pausa) déjalo donde estaba y busca otra cosa para jugar.
Un par de semanas después, como es ya costumbre, Sophi se levantó y se fue para nuestro cuarto. Mientras yo recogía ella notó un paquete abierto de condones en la mesa de noche (¡ups!). No tardó en preguntarme:
- Mami, comiste condón, rico, ¡mmmm!
Mutis por el foro...