Mis princesas son un letargo al despertar, por lo general tenemos que exprimir las pijamas sacando algo de ánimo para los primeros pasos del día.
Todas las mañanas nuestra rutina es levantarnos, ir al baño juntas, cepillarse los dientes y lavarse la cara. Nunca faltan las muecas en el espejo y los ejercicios de ánimo: cara de brava, cara de asustada, cara de princesa, cara de feliz...
Siempre, antes de bajarse del escalón, con la cara húmeda después de lavarse el sueño declaramos, citando a Serrat "Hoy va a ser un gran día".
Mi princesita menor tiene sus salidas en los momentos más inesperados.
La otra noche llegamos a casa muy agitadas y llenas de parque, sudor y todavía mucho entusiasmo. Para calmar un poco el asunto fuimos al baño a lavarnos las manos y la cara, hicimos muecas y, como un deja vu declaré: "Hoy va a ser un gran día" a lo que Luci me replicó: "Hoy va a ser una gran noche, mamá".