domingo, 6 de marzo de 2011

Sophi y la propiedad distributiva

Estoy convencida que la nueva generación 2.0 (es decir, del 2000 pa'cá), ya tiene incorporado en su ADN el "tope de línea" en cuanto a los elementos sociales...
Hace un tiempo comenté la claridad que tiene Sophía sobre género y derechos de los niños. Lo más reciente ha sido su genuina preocupación por los demás...
No hace mucho, saliendo de la guardería, íbamos camino a casa de mi tía para visitarla, Sophi llevaba un paquete de Pepitos que ya estaba por terminar, cuando supo para donde íbamos comentó: "Voy a darle un pepito a Tata, uno para Erika y uno para Onilda" y le agregué: "También está tía Mari". Sophi, preocupada dijo que sólo tenía tres pepitos para cuatro personas.
Pocos minutos más tarde, Sophi gritó satisfecha de haber encontrado una solución al dilema: "¡Ya sé! ¡Los partiré en dos! Así alcanzará para todos"

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Sophi y su sentido del humor

Sophi es singular en muchas cosas pero su sentido del humor es algo que siempre ha resaltado para los que hemos crecido con ella y suele llamar la atención para quien recién la conoce o mantiene poco contacto.
Con a penas meses, cuando todavía necesitaba sostenerse de la baranda de la cuna para mantenerse en pie, un día estaba del lado alejado de la cuna, de espaldas e ignorando mis insistentes indicaciones de que volteara y viniera conmigo. Luego de varios intentos comprendí lo que estaba pasando: Sophía se aprovechaba del espejo de un juguete que colgaba de su lado para observarme dándome la espalda mientras ignoraba adrede mis llamados... Sophía a los 8 meses ya me vacilaba.
Desde entonces la picardía ha sido uno de sus sellos característicos, el juego, la ruptura de los lugares comunes. Sophi se vacila la vida, se ríe con ella.
Otro ejemplo es el constante juego de palabras con el que aprovecha la sordera de su abuela Yeya, decirle que "busque la media" en lugar de que se siente "en el medio" para generar una suerte de malentendidos en la que termina riéndose a carcajadas es una de las más recientes.
Hace poco está explorando el tema de los chistes, la semana pasada le enseñé un chiste sencillo, gracioso por lo simple, incluso ingenuo: Un pollito levantó un pata, levantó la otra y se cayó. Hace dos días el chiste fue reformulado por Sophi: Un pollito levantó una pata, vino un cocodrilo y se lo comió. La forma cómo lo contó evidenció que fue premeditado, que el nuevo giro fue pensado y que sabía que la gracia estaba en el cambio del final...
Sophi hoy cumple cuatro años y tiene mejor humor que muchas personas contemporáneas conmigo. Maravillosa dicha saber sonreirle a la vida. Tenemos mucho que aprender de esta hermosa personita.

miércoles, 28 de abril de 2010

Luci y la higiene bucal

A Luci le gusta la pasta de dientes. En lugar de cepillarse, chupa el cepillo como si fuera un chupi-chupi. Tórpemente hace los movimientos repetitivos que se supone protegerán sus dientes de las bacterias y esos bichos malos que las propagandas de salud bucal nos presentan. Como sea, ella a penas mueve el cepillo, lo muerde, hace muecas. Algunas veces zurda otras, diestra.
Luci se distrae imitándome (es la única manera en que logro hace que al menos barra un poco la dentina). Me observa en el inmenso espejo del baño con sus increíbles ojos y prolonga ese momento tan nuestro. Hoy, mientras movía con una mano el cepillo en su boca, la otra la colocaba en la cadera como un asa de una jarra, gesto muy mío por la forma como coloca la mano.
En ese espejo hay una catira que está atenta a cada gesto, cada tono...
A veces el peso de "ser el ejemplo" es abrumador. Hoy, fue maravilloso.

lunes, 5 de abril de 2010

Sophía y la LOPNA

A penas Sophi estaba comenzando a hablar con fluidez, ya no eran esas torpes palabras que adivinaban oraciones, y ya estaba dando de qué hablar.
Sophi ha asumido la igualdad de géneros desde pequeña y nos lo ha dejado claro en varias ocasiones, la primera fue hace poco más de un año cuando, conversando con su abuela Yeya (mi mamá), definían que habían acciones que no realizaban sino los adultos, como por ejemplo, uno de los primeros mandamientos claros de convivencia en la casa: Los niños no deben estar solos en la cocina.
Es de esperarse que informarle esto a Sophi no generó ningún conflicto... efectivamente, los niños no deben estar solos en la cocina ergo "pero las niñas sí" (como afirmó Sophi en su momento).
Es fácil deducir que con el tiempo esta claridad en cuanto a las cuestiones de género fue profundizándose encontrándonos en varias ocasiones corrigiendo las frases "los niños tal cosa" con "los niños y las niñas tal cosa" y debo aclarar que Sophi no ha sido bombardeada por campañas informativas de la Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolescente (LOPNA), ni ha presenciado enérgicos debates al respecto... Para nada. Ella ya viene con ese chip.
Lo cierto es que esta claridad de género se ha extendido en las últimas semanas hacia los Derechos Humanos per se. Hace poco mientras conversábamos sobre cosas que hacen los adultos y los niños no deben/pueden hacer, de alguna manera se coló el concepto de persona. Como pasa con todos los chamos ya Sophi con sus tres años y cuatro meses sabe utilizar perfectamente expresiones como "coño de la madre", "esa vaina" y "qué bolas", fue sencillo explicarle que esas palabras son groserías y que no las deben decir los niños (y niñas), que ella podría decir groserías el día que aprendiera a manejar... ¡Venga! ¡Que esta vuelta merece al menos una oreja!
Con el tema de "ser persona", confieso me tomó por sorpresa pero confieso también que no tuve que darme mala vida, ella solita se pagó y se dio el vuelto: Estábamos en una fuente de soda esperando nos trajeran la carta y la mesonera nos trajo sólo una y me la entregó a mí, claro, perfecto razonamiento por parte de la amiga: la mamá es la que sabe leer... En cuestión de segundos Sophía, indignada, y dirigiéndose directamente a la gentil trabajadora, intimidándola con la mirada y sin ninguna duda en su cuestionamiento dijo: "¿Y a mí? ¡Yo también soy persona!"
Debo acotar que la expresión de la amable amiga fue digna de un homenaje a Pele, una hermosa alegoría a los pies tumbados y al incisivo ¡PLOP! de cierre.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Asunto de plural-es y flor-es

Esta sequía definitivamente nos está agobiando, pero hay que reconocer que las cuatro gotas que cayeron hace unos días en Caracas nos regalaron una suerte de primavera seca con una paleta de colores increíble y posiblemente irrepetible por mucho tiempo.
Lo cierto es que tenemos el privilegio de ver muchos árboles haciendo gala de sus matices: los caobos renuevan sus hojas alfombrando las aceras y calles, apamates, bucares, trinitarias entre otros, todos en flor. Los que más han llamado la atención de mis princesas han sido los araguaneyes. Esos increíbles árboles que sustituyen la totalidad de sus hojas para llenarse de racimos de flores amarillas han logrado destacar en el paisaje de colinas caraqueñas.
Sophía siempre pregunta el nombre de las cosas que le llaman la atención en la calle y a veces solicita explicaciones insólitas y hace asociaciones inverosímiles, tiene semanas practicando el nombre de nuestro insigne árbol nacional ya que es fácil enredar la lengua ante vocablo tan particular, supuestamente de los indígenas Caribe. Lo efímero de sus flores es compensado con lo cuantioso en número: todo nuestro recorrido desde la casa hasta su colegio está lleno de árboles que le recuerdan la tarea fonética, ya hoy lo dice perfectamente y ha incursionado en una nueva fase: el plural de 'araguaney'.
Sophi grita todos los días con el mismo asombro: "¡Mami, un araguaney!" (el mismo de ayer y anteayer, claro está) "¿Viste el a-ra-gua-ney, mami? ¡Es mi árbol favorito! ¡De toda la vida!"
En este momento la adoro lo suficiente como para seguir soportando el exceso de decibeles... Le respondo: "Sí mi-amor, son hermosos y muchos", Sophi replica: "¡Ay! Amo los a-gua-ra-neys", debo acotar con mi tono de madre-que-jura-que-está-para-enseñar: "Se dice a-ra-gua-ne-yes". A lo que sigue la respectiva reiteración de la palabra "araguaneyes" en todos los tonos e intensidades durante unos eternos cinco minutos... Silencio...
Este día en particular Lucía estaba de reposo por una amigdalitis, estaba camino al colegio para llevar sólo a Sophi y llevarme a Luci a buscar unos documentos a la oficina.
Sophi me preguntó "Mami, ¿para dónde vas con Luci?", respondí "Al trabajo un momento para buscar unos papeles"...
Sophi me vaciló en medio de una risa: "¿papele-yes?"
La adoré más y más y más... infinitamente.

domingo, 7 de marzo de 2010

"Simónimos" y thesaurus

Estoy bastante convencida que la televisión es un factor determinante en la educación de los niños. Desde el potencial hipnótico que logra que sencillamente no presten atención a lo que dices hasta como influencia su vocabulario, expresiones, etc.
Con Sophi y Lucía ha sido bastante obvio, especialmente con Sophi cuando lanza alguna de sus disertaciones sobre temas insólitos en un increíble y auténtico acento mexicano. Las alertas se disparan cada vez que me pregunta si en el cumpleaños de Fulanito van a comer "pastel" o afirma de manera categórica que a ella le gusta mucho la "banana" o cuando grita de manera proporcional a su emoción cuando ve en el cielo una "cometa".
Lo cierto es que en una intensa compensación para alcanzar el equilibrio es constante la continua enmienda en las conversaciones cada vez que surge alguna de estas palabras, la más reciente fue "mochila" que de alguna manera nos llevó a la definición de "sinónimo", era sencillo mi argumento: "Sophi, las palabras que son diferentes pero que significan lo mismo son sinónimos; mochila y morral, pastel y torta, cometa y papagayo son sinónimos".
Sin ninguna pausa ni espacio para la reflexión, Sophi me pregunta como se dice casa en inglés, a lo que respondo "house". Sophi en seguida afirmó "casa y house son 'simónimos'".
Ella siempre se moverá en un plano más amplio. He asumido que en la vida será ella la que me enseñe a mí.

jueves, 12 de marzo de 2009

Sophi y la educación sexual

Hace poco llevamos a la casa una agenda de RumbaCaracas, como era de esperarse esta agenda está llena de publicidad y traía de regalo dos condones. Dejamos la agenda tal y como la trajimos en la mesa de la sala y ahí quedó hasta que Sophía notó su presencia y la curioseó, por supuesto le llamaron la atención los condones y no tardó en comentarme:
- Mami, caramelo, ¡mmmm!
- No mi amor, eso no es caramelo, es un condón (de los más didáctica, yo)
- ¡Mmmm! Condón, rico...
- No cariño, eso no se come (pausa) déjalo donde estaba y busca otra cosa para jugar.
Un par de semanas después, como es ya costumbre, Sophi se levantó y se fue para nuestro cuarto. Mientras yo recogía ella notó un paquete abierto de condones en la mesa de noche (¡ups!). No tardó en preguntarme:
- Mami, comiste condón, rico, ¡mmmm!
Mutis por el foro...